
Las cuencas hidrográficas constituyen las unidades geográficas y funcionales que sustentan los recursos imprescindibles para lograr el ODS 6: Agua limpia y saneamiento.
En Venezuela, estos espacios se encuentran en condiciones críticas desde el punto de vista socioeconómico y ambiental, observándose superficies arrasadas por la explotación minera al sur del estado Bolívar y en sitios del estado Amazonas, deforestaciones indiscriminadas para obtener madera y leña como combustible en casi todo el territorio nacional, así como contaminación de sus aguas en los núcleos industriales y áreas agrícolas, incluyendo la escorrentía de aguas negras desde las zonas urbanas.
El conocimiento de la magnitud del deterioro ambiental, en general, es casi nulo a nivel nacional, porque la red de estaciones hidrometeorológicas, las mediciones de calidad de agua en ríos, embalses y pozos de agua subterránea y el estado de los acueductos no se registran. Pocas estaciones hidrométricas y climatológicas están funcionando, las plantas de tratamiento de agua potable operan sin todos los elementos y sustancias químicas requeridas, y las pérdidas de agua en los acueductos son significativas, lo cual impide obtener una visión real, cuantitativa y cualitativamente, de la situación de las cuencas y de las aguas que por ellas fluyen, dificultando realizar los diagnósticos y planes para recuperarlas y aprovechar sus recursos naturales.
En 2015 se promulgó la Ley de la Calidad de las Aguas y el Aire, contemplándose en su Artículo 44 que el ministerio con competencia ambiental diseñará planes maestros de control y manejo de la calidad de aguas específicos para cada cuenca hidrográfica en el territorio nacional, a los fines de mejorar la calidad de un determinado cuerpo de agua o de tramos de éstos.
A pesar de estas consideraciones legales, la gran mayoría de las cuencas hidrográficas presentan problemas de todo tipo: se realizan obras hidráulicas sin estudios de impacto ambiental, no se monitorean los ríos, ni volumétricamente ni en la calidad de sus aguas. Por lo tanto, se considera conveniente proponer las siguientes acciones orientadas a mejorar la situación actual del manejo, aprovechamiento y conservación del agua para lograr el ODS 6:
Cada una de estas propuestas requiere de los estudios adecuados que integren desde el necesario diagnóstico de la situación y condiciones existentes hasta las soluciones de los problemas identificados, a corto y mediano plazo, según la importancia de cada aspecto, para así coadyuvar en la disposición efectiva de Agua Limpia y Saneamiento, objetivo principal del ODS 6.
Si te interesó este artículo tal vez también quieras leer más sobre otros aspectos relacionados con el agua. Te invitamos a revisar “El acceso al agua potable y saneamiento: un derecho humano fundamental” o “El futuro de la gestión del agua en Venezuela”.
¿Quieres involucrarte en alguna actividad para conservar el agua en tu localidad? Escríbenos a info@vitalis.net
_______________________________________
* Ingeniero Hidrometeorologista y Master of Science de Stanford Junior University. Especialista en meteorología, hidrografía e hidrología. Ex–Presidente de la Sociedad Venezolana de Ingeniería Hidrometeorológica.
]]>
La Declaración de Estocolmo de 1972 reconoció el derecho al ambiente. Subsiguientes actividades de Naciones Unidas, hasta los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Agenda 2030), han dejado claro el deber intergeneracional de gestión racional y protección de éste derecho, en beneficio de la vida.
El avance de los derechos humanos sobre el derecho al libre desenvolvimiento de la personalidad o auto determinación que la persona puede concebir en sí y de sí misma, en todos sus ámbitos, sin injerencias que perturben su dignidad, ha propiciado nuevos derechos. Entre ellos destacan el tiempo libre y el ocio, especialmente en interdependencia con otros como la protección de la vida privada, la salud, la calidad de vida, la creación cultural y la libertad asociativa.
Pero cuando se oye hablar de ocio la gente responde con una mueca de desaprobación, por entenderlo como inutilidad y pérdida de tiempo, lo cual es un prejuicio, pues tiene un carácter provechoso (Declaración Universal de los Derechos Humanos, UNESCO, Asociación Mundial del Ocio y la Recreación – WLRA). El ocio es una actividad positiva y enriquecedora, ligada al bienestar emocional.
Tal prejuicio se originó en la era industrial, Siglo XIX. La consigna del momento era producir al máximo, siendo lo único loable trabajar (“Ser alguien productivo”). El tiempo libre era visto como algo negativo. Salvo que ello se justificara en la necesidad de descansar, recuperarse para ser “productivo”. Incluso se acuñó aquello de que “el ocio es el padre de todos los vicios”.
Afortunadamente los diccionarios, además de acepciones prejuiciadas, nos muestran que el ocio es una actividad autotélica: divertirse mediando un hacer, a través del cual se desarrolla el ingenio y la creatividad, contando con tiempo para ello, gracias al hecho de estar libres de las ocupaciones habituales, y con resultado provechoso. Fuera de trabajar y descansar, se tiene la necesidad de alcanzar otros cometidos útiles para sí y para la sociedad.
Es solo en el ocio donde permitimos que emerjan facetas humanas que no están sujetas al imperativo de la producción y que hacen, con diversión, brotar el ingenio y la creatividad. “El ocio es el padre de todas las virtudes”. Un gran ocioso fue Leonardo Da Vinci. La sociedad debe fomentar el ocio.
Dentro del tiempo libre hay ocupaciones autoimpuestas, como el voluntariado tipo membresía en ONGs ambientalistas, que de suyo es participación solidaria en pro del ambiente (limpieza de playas, reforestación, sensibilización, formación); y las de ocio: diversión, ingenio, creatividad, utilidad, que no son trabajo, no implican remuneración ni obligación (huertos caseros, compost, reciclaje y reutilización, reparación, investigación y redacción de artículos como éste, preparación y dictado de cursos, escritura de textos, realización de videos…). El ocio podría desembocar en una obra literaria, pictórica, fórmula química, una mejor tecnología, un emprendimiento, un juego ecológico, etc.
Seamos voluntarios ambientalistas y también ociosos del ambiente: divirtámonos y retemos nuestro ingenio creativo.
¿Te gustó este artículo? Te invitamos a revisar este otro, relacionado con el tema, sobre “Tradiciones Populares y Educación Ambiental: Los Juegos“. Si deseas aprender herramientas didácticas creativas para aprovechar el tiempo libre visita nuestra oferta de cursos en línea aquí
__________________________________________________
(*) Abogado, profesor universitario, asesor, consultor y litigante en materia de Derecho Constitucional, Derechos Humanos, Derecho Ambiental, Derecho Administrativo y Derecho Tributario. Colaborador de Vitalis. https://www.linkedin.com/in/alberto-blanco-uribe-b004329/
]]>
(*) Por Nieves Dácil Hernández Lorenzo
En el contexto actual de creciente conciencia sobre la urgencia de abordar los retos medioambientales y lograr un desarrollo sostenible, la economía circular ha surgido como un paradigma que no solo busca cambiar la forma en que concebimos la producción y el consumo, sino que también se constituye en un elemento clave para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los Acuerdos de París sobre cambio climático.
El concepto de economía circular tiene profundas raíces en la historia del pensamiento económico y ambiental. Entre los ’70 y 80 los economistas suizos Walter Stahel y Fritz Schumacher introdujeron respectivamente los conceptos de “economía de la función de servicio” basado en el cambio de la venta de productos, a la prestación de servicios relacionados, manteniendo las empresas su propiedad y responsabilidad; y el concepto de “tecnología intermedia”, soportado en el desarrollo de soluciones sostenibles y escalables, en contraposición a la tecnología de vanguardia. El economista británico David Pearce, sumó la idea de la “economía ambiental”, que abogaba por la incorporación de consideraciones ambientales en la toma de decisiones económicas. De esta manera se sentaron las bases de la circularidad asociadas a la durabilidad, la reutilización y la minimización de desechos.
El desarrollo de la economía circular ha estado marcado por hitos y avances clave a lo largo del tiempo. En la década de 1990, el biólogo Michael Braungart y el arquitecto William McDonough presentaron el concepto de “Cradle to Cradle” (De la cuna a la cuna). Este enfoque propone el diseño de productos, donde los materiales se mantienen en ciclos cerrados de uso y no generan residuos, soportes actuales del eco-diseño y la producción más sostenible. La Fundación Ellen MacArthur, ha sido un actor influyente en la promoción y el avance de la economía circular. En 2013, la fundación lanzó el informe “Towards the Circular Economy”, que llamaba la atención sobre la necesidad de repensar el sistema económico lineal y presentaba los conceptos centrales de la economía circular.
La economía circular es a su vez la resultante de un mosaico de enfoques que se entrelazan para formar un marco integral. La ecología industrial, que propone que los sistemas industriales imiten los ecosistemas naturales; la biomímesis, que extrae inspiración de la naturaleza para la innovación; la economía azul, que busca inspiración en los ecosistemas marinos; el capitalismo natural, que aboga por internalizar los impactos ambientales. Todos ellos se integran, complementan y enriquecen el enfoque circular con un objetivo común: la sostenibilidad global
La economía circular se basa en tres principios fundamentales:
A lo largo de los años, se han logrado avances significativos en la implementación de la economía circular en diversas áreas. Las empresas de todo el mundo están adoptando modelos de negocio basados en la durabilidad, la reparación y el alquiler de productos. El eco-diseño ha cobrado relevancia, incorporando materiales reciclados, fácilmente desmontables que permiten actualizaciones. Las plataformas de intercambio y alquiler de bienes que reducen la compra de nuevos, se han incremento de manera exponencial.
A pesar de los avances, la transición enfrenta desafíos significativos tales como:
La economía circular juega un papel crucial en la consecución de los ODS y los Acuerdos de París, ya que contribuye a la reducción de emisiones al minimizar la extracción de recursos naturales y la generación de desechos, lo que a su vez reduce las emisiones de gases de efecto invernadero. Al fomentar la reutilización y el reciclaje, se reduce la presión sobre los recursos escasos, se incrementa la seguridad alimentaria y energética, se promueve la innovación, la creación de empleo y la equidad. Con la implantación de la economía circular podemos construir un futuro más sostenible, un mundo más equitativo y resiliente.
________________________________________________________________________________________________________________
(*) Ingeniero de los Recursos Naturales Renovables. Experta en gestión de proyectos, desarrollo sostenible y medio ambiente. Facilitadora de procesos en el marco del desarrollo sostenible. Líder Global de Vinculación y Sostenibilidad de Vitalis.Contacto: https://www.linkedin.com/in/nievesdacilhernandez/
]]>La masturbación es una actividad sexual normal y saludable, con muy pocos efectos secundarios sobre la salud humana. Afortunadamente, también trae efectos favorables para el planeta, tal y como lo afirma la sexóloga mexicana Andrea Martín.
Del ejercicio de la sexualidad, sin embargo, se derivan diversos impactos ambientales negativos, como en cualquier otra actividad humana, producto del consumo y mala disposición de condones, lubricantes, empaques y blisters de pastillas anticonceptivas, entre muchos otros elementos que comprenden la realización de una actividad sexual.
Venciendo los tabúes de un tema tan humano y cotidiano, Fluid promueve la sana sexualidad con una serie de artefactos de grado médico, con juguetes reusables y de bajo costo, muchos de los cuales son 100% reciclables, en sintonía con los principios que rigen la economía circular mundial.
La próxima vez que ejercite su sexualidad, piense en los posibles impactos ambientales negativos que nuestras actividades cotidianas tienen sobre el planeta, sin dejar de disfrutarla al máximo.
Tenemos un solo planeta, como también un solo cuerpo para cada uno de nosotros. Ambos merecen el mejor trato y cuidado.
Por Luisa Fernanda Tellez (*)
En el mundo existen ocho especies de osos, la mayoría en vía de extinción. Entre ellos el Oso Frontino o más conocido como el ‘Oso de Anteojos’ u ‘Oso Andino’, la única especie que se encuentra en América del Sur, específicamente en países de la zona andina como Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y Bolivia. Por tal motivo y con el objetivo de generar conciencia sobre la biodiversidad, se conmemora el 21 de febrero como el Día Internacional para la protección de los Osos.
Aunque no se conoce el dato exacto de cuántos Osos Frontinos quedan en el mundo, de acuerdo a información encontrada en los Libros Rojos, el Oso Frontino se encuentra en condición Vulnerable, lo que significa que ha habido una disminución del 90% de su especie en los últimos 10 años colocándolo en alto riesgo de desaparecer.
Algunas causas de la reducción de esta especie están relacionadas por las actividades que realizamos los seres humanos en los hábitats que el Oso Andino habita, entre ellas se encuentran:
Pero ¿qué tiene de especial la especie del Oso Frontino?
Entonces ¿cómo se puede ayudar en la conservación del Oso Andino?
Por lo tanto, te invitamos a que te unas en la conservación del Oso Andino y así generar acciones por un mejor planeta.
(*) Comunicadora Social y Periodista. Coordinadora de Comunicaciones de VITALIS Colombia
Foto: Cortesía de BBC Wildlife
]]>
Recuerda que la diversidad biológica o biodiversidad, es la variedad de la vida y comprende las especies de plantas, animales, hongos y microorganismos que viven en un espacio determinado, a su variabilidad genética, a los ecosistemas de los cuales forman parte estas especies y a los paisajes o regiones en donde se ubican los ecosistemas. También incluye los procesos ecológicos y evolutivos que se dan a nivel de genes, especies, ecosistemas y paisajes.
La biodiversidad contribuye a garantizar el buen funcionamiento y el equilibrio de los hábitats y sus ecosistemas, dando soporte a los procesos ecológicos esenciales y sus fenómenos evolutivos asociados.
Cada ser vivo es el resultado de procesos únicos de adaptación y evolución, y juegan un papel fundamental dentro del funcionamiento del planeta.
Seguidamente te compartimos algunos consejos para ayudar a conservar la biodiversidad:

(Ciudad de México, 5/oct/2016). El Foro Económico Mundial sitúa a Panamá como la segunda economía más competitiva en América Latina en 2016, ocupando la posición 42 en el ranking mundial. Las razones principales: su entorno macroeconómico, la eficiencia de su mercado y al desarrollo de su mercado financiero.
Por esta razón The Hunter Entrepreneurs Project (HEP), llevará a cabo el próximo 11 de octubre el encuentro “Primer Grito de Emprendedores” que busca hacer crecer la comunidad del emprendimiento en Panamá y brindar un espacio donde el emprendedor pueda: aprender, conocer, compartir, interactuar y divertirse.
De acuerdo con Christian Delacruz, su promotor y fundador, “el Grito de emprendedores hace analogía al grito de independencia pero en sentido de independencia económica, de tiempo, de ser libre para emprender y administrar de manera personal y total el tiempo de cada individuo de manera personal”.
HEP es una iniciativa creada por emprendedores para emprendedores (E2E) y entre sus objetivos, busca dar a conocer nuevos mecanismos y herramientas para integrar y fortalecer el ecosistema competitivo panameño, transfiriendo conocimientos, financiamiento, beneficios y redes de contacto para la consolidación de sus proyectos.
En opinión de Delacruz, HEP será la primera plataforma en Panamá en integrar servicios educativos y financieros y buscará ayudar a los emprendedores en la ejecución y materialización de nuevos negocios de alto valor. La plataforma tecnológica incluirá herramientas para el financiamiento de startups y proyectos.
El encuentro se realizará este 11 de octubre y es organizado por W3H y Origami Estudio Creativo, contando con el apoyo de QLU (Quality Leadirship University), Movistar, Gold Data y la organización no gubernamental internacional VITALIS.
Más información +507-3937101 y heproject@bk.ru
]]>
VITALIS continúa su crecimiento internacional, y esta vez lo hace en Colombia, país megadiverso por excelencia, con grandes desafíos de conservación.
El encuentro se realizó en Bogotá, en la sede de Energia y Movilidad S.A.S, y reunió a un destacado grupo de profesionales en diversas disciplinas, quienes asumieron el reto de construir y desarrollar una agenda conservacionista que aporte proyectos y programas orientados hacia la sustentabilidad de colombia, en especial de apoyo al proceso de reconstrucción de paz.
La Educadora Rosángela Blanco será la líder de VITALIS en la nación neogranadina, y con ella se encuentran Biólogos, Ecólogos, Ingenieros, Abogados, Administradores, Comunicadores y demás profesionales, que le confieren a la Fundación el carácter multidisplinario observado en sus organizaciones hermanas en Venezuela y México.
Entre las áreas prioritarias de interés de VITALIS en Colombia están la educación ambiental, emprendimiento juvenil y responsabilidad social; información y comunicaciones ambientales, ecoeficiencia y producción limpia, bienes y servicios ambientales, y turismo sustentable.
]]>
Un error de traducción pudo ser la causa del mal uso en español del anglicismo “Environment”, cuya equivalencia más aceptada suele ser Medio o Ambiente, y no necesariamente ambas palabras juntas.
Pese a esta equivocación lingüística, su utilización es amplia en toda la región hispano parlante, con algunas excepciones en países como Venezuela, donde poco a poco se ha sustituido el binomio en casi todo el marco jurídico vigente por la única denominación de “ambiente”.
La verdad es que medio y ambiente, suelen usarse como sinónimos, pero no lo son, aunque uno incluye al otro, y por lo tanto, la composición es redundante.
Por “medio” entendemos el sustrato físico o natural en el cual se desenvuelve la vida, o donde ocurren diversos procesos ecológicos esenciales entre factores bióticos (seres vivos) y los abióticos (elementos sin vida como los minerales). De allí que usualmente el medio se refiere al agua, el aire o el suelo.
Por “ambiente” entendemos, en líneas generales, el conjunto de elementos naturales y sociales, relacionados e interdependientes, en un lugar y tiempo determinado, que en forma directa influyen a todos los seres vivos, y que por supuesto, incluye al medio físico, sea éste acuático, aéreo o terrestre.
Por lo anterior, antes de volver a decir “Medio Ambiente”, piénselo dos veces e imagínese como suena el decir: Un vehículo azul azulado, o un círculo redondo. Lo correcto, es Ambiente.
Por Diego Díaz Martín
Presidente de VITALIS
@DDiazMartin
El nombre de “corredor biológico, corredor ecológico o corredor de conservación” refiere una matriz territorial o mosaico de usos de la tierra, que conecta fragmentos de bosque natural a través del paisaje, y, constituyen una herramienta de ordenación territorial que permite articular, con enfoque de sustentabilidad, la conservación de la biodiversidad con el desarrollo socioeconómico.
Un corredor biológico se puede visualizar como un enlace de hábitats modificados, en el cual las actividades que se realizan están orientadas a favorecer la movilidad de especies silvestres entre los distintos fragmentos de hábitats naturales. Su objetivo es promover la conectividad entre áreas naturales, mediante el aseguramiento y ampliación de áreas protegidas, la recuperación de áreas degradadas y la promoción de sistemas productivos amigables con la diversidad biológica. Igualmente, facilita el flujo genético entre poblaciones silvestres, aumentando la posibilidad de sobrevivencia a largo plazo de las comunidades biológicas y de las especies que las componen.
Varios países de Centroamérica ya han puesto en práctica este modelo de gestión de áreas protegidas como el llamad
o Corredor Biológico Mesoamericano, que contiene tanto valores naturales como culturales, logrando significativos avances. A diferencia de los enfoques tradicionales de la conservación, que han tratado las áreas silvestres aislándolas de aquéllas que las rodean y que están cultivadas o colonizadas, el Corredor Biológico Mesoamericano operacionaliza el enfoque “biorregional” en lo que hace al ordenamiento territorial y al manejo del uso del suelo.
Bajo este enfoque, las comunidades y sus gobiernos deben desarrollar estrategias para el uso de la tierra y de
l agua que comprendan ecosistemas o biorregiones enteros, buscando protegerlos y restaurarlos para que simultáneamente se pueda conservar la biodiversidad, además de sostener la agricultura, el aprovechamiento forestal, las pesquerías y otras actividades humanas.
En Venezuela han sido varias las propuestas de crear corredores biológicos a fin de complementar y fortalecer los objetivos de conservación del Sistema de Parques Nacionales del país. Es el caso del Corredor de Sierra Portuguesa, que busca conectar los Parques Nacionales Terepaima y Yacambu, mediante actividades productivas ambientalmente sustentables que permitan el flujo de las especies como el Oso Frontino (Tremarctus ornatus) en una región de bosques no protegidos.
Pese a los esfuerzos, aún no se ha “oficializado” ningún corredor biológico en el país, más allá de detalles técnicos o legales. Quizás la razón subyace en la falta de un trabajo continuo que permita la consolidación de
una base organizacional que integre a diversos actores, especialmente comunidades locales, que se comprometan a cumplir con los objetivos de un desarrollo local sustentable a fin de contribuir a la conservación ambiental y mejore la calidad de vida de todos.
La verdadera gestión ambiental compartida comienza con la participación ciudadana, y el reconocimiento a la importancia de cada uno de los actores, esfuerzo en el que palabras como integración, cooperación y coordinación, son claves del éxito. Después de todo, los corredores biológicos nos benefician a todos por igual, y lejos de ser un obstáculo para la conservación, la potencian.
Por: Zoyla Martínez
Directora de Desarrollo Comunitario de VITALIS y Presidente de AveAgua
Twitter: @zoylamartinez
]]>