(*) Por Carlos Hiroo Saito
El ODS 6 – Agua potable y saneamiento, tiene como objetivo garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos. La propia designación de este ODS 6 (consagrado en las metas 6.1 a 6.4) subraya la preocupación de las Naciones Unidas por el acceso al agua potable y al saneamiento de calidad.
Es importante recordar que esta preocupación por el acceso al agua potable de calidad y al saneamiento básico ya existía en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (2000-2015), que precedieron a los ODS, y que tenían como meta reducir a la mitad la proporción de la población sin acceso al agua potable y al saneamiento básico. Este compromiso fue considerado por muchos como poco ambicioso e insuficiente (reducir a la mitad la desigualdad en el acceso), lo que llevó a establecer el objetivo de acceso universal al agua potable y al saneamiento básico para los ODS.
En relación con este compromiso, el Informe 2021 sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU muestra avances entre 2015 y 2020, con un aumento de la proporción de la población mundial con acceso a servicios de agua potable del 70,2% al 74,3%. El mismo informe lamenta que, a pesar de los avances, en 2020 todavía quedarán 2.000 millones de personas en el mundo sin agua potable gestionada de forma segura.
Además de estos 4 primeros objetivos, el ODS 6 sigue ocupándose de la aplicación de la gestión integrada de los recursos hídricos a todos los niveles, incluso mediante la cooperación transfronteriza, y de la protección y restauración de los ecosistemas relacionados con el agua (montañas, bosques, humedales, ríos, acuíferos y lagos).
Por lo tanto, este ODS es más amplio que el agua potable y el saneamiento, y se inspira en el concepto de seguridad del agua aportado por ONU-Agua en 2013, que corresponde a la capacidad de una población de: garantizar el acceso sostenible a cantidades adecuadas de agua de calidad aceptable para mantener los medios de vida, el bienestar humano y el desarrollo socioeconómico; garantizar la protección contra la contaminación y los desastres relacionados con el agua; y preservar los ecosistemas, en un clima de paz y estabilidad política.
Si tenemos en cuenta la meta 6.6 (protección y restauración de los ecosistemas relacionados con el agua), el mismo informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2021 de la ONU informa de que, entre 1970 y 2015, los humedales continentales por sí solos y los de la zona costera y marina, en su conjunto, sufrieron una reducción de alrededor del 35 %.
El hecho de que este ritmo de pérdida sea tres veces mayor que el de la pérdida de bosques muestra la gravedad del problema que hay que afrontar, lo que hace que el escenario de la crisis del agua sea dramático. Por ello, debemos prestar atención a otros compromisos y agendas globales relacionadas, como los Decenios Internacionales establecidos por la ONU: el Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030), y el Decenio Internacional para la Acción: el Agua para el Desarrollo Sostenible (2018-2028), ambos actualmente en vigor y que se solapan con la Agenda 2030.
También es importante examinar más detenidamente el objetivo 6.5. La gestión integrada de los recursos hídricos se ha debatido en todo el mundo durante mucho tiempo, y los ODS también han establecido metas de apoyo como la ampliación de la cooperación internacional y el apoyo al desarrollo de capacidades para mejorar la gestión del agua y el saneamiento, incluyendo la captación de agua, la desalinización, la eficiencia en el uso del agua, el tratamiento de aguas residuales, las tecnologías de reciclaje y reutilización, o incluso el fomento y el fortalecimiento de la participación de las comunidades locales en la gestión del agua.
Todo el tema del ODS 6 es complejo y está interrelacionado con otros ODS. Por ello, la Asociación Mundial del Agua (GWP), por ejemplo, al valorar y actuar sobre el ODS 6, considera que es sólo la puerta de entrada para abordar también los demás ODS. Es necesario abordar la protección de los ecosistemas terrestres para proteger los manantiales; es necesario afrontar el cambio climático para proteger también los recursos hídricos. Es necesario hacer una gestión compartida de las aguas fronterizas y transfronterizas, pero no se pueden olvidar las responsabilidades históricas de cuestionar los límites fronterizos, porque sin un acuerdo sobre los límites fronterizos, no hay manera de gestionar las aguas en estas fronteras.
Por último, es importante recordar que el momento actual de la pandemia no ha hecho más que revelar la importancia del agua potable y del saneamiento básico para hacer frente al covid-19: ¿cómo pensar en la higiene personal y en las medidas de prevención, como el lavado de manos, si no hay agua en las casas? Y no basta con tener una tubería para la distribución del agua; es necesario que el agua llegue con suficiente presión, y de forma regular, a diario, durante todo el día. Las rutas y el suministro intermitente sólo representan otra cara de la desigualdad social en el acceso al agua y al saneamiento básico como derecho humano. Defender el agua y sus ecosistemas, luchar por el agua para todos, es también luchar por la justicia social.
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(*) Carlos Hiroo Saito. Licenciado en Ciencias Biológicas y Análisis de Sistemas de la Universidad Federal de Río de Janeiro, Brasil. Magister en Educación por la Universidad Federal Fluminense y Doctor en Geografía por la Universidad Federal de Río de Janeiro, con énfasis en Geoprocesamiento. Actualmente Presidente de Global Water Partnership-Sudamérica. (GWP-Sam)
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Por Manuel Matute Padrón (*)
Las cuencas hidrográficas constituyen las unidades geográficas y funcionales que sustentan los recursos imprescindibles para lograr el ODS 6: Agua limpia y saneamiento.
En Venezuela, estos espacios se encuentran en condiciones críticas desde el punto de vista socioeconómico y ambiental, observándose superficies arrasadas por la explotación minera al sur del estado Bolívar y en sitios del estado Amazonas, deforestaciones indiscriminadas para obtener madera y leña como combustible en casi todo el territorio nacional, así como contaminación de sus aguas en los núcleos industriales y áreas agrícolas, incluyendo la escorrentía de aguas negras desde las zonas urbanas.
El conocimiento de la magnitud del deterioro ambiental, en general, es casi nulo a nivel nacional, porque la red de estaciones hidrometeorológicas, las mediciones de calidad de agua en ríos, embalses y pozos de agua subterránea y el estado de los acueductos no se registran. Pocas estaciones hidrométricas y climatológicas están funcionando, las plantas de tratamiento de agua potable operan sin todos los elementos y sustancias químicas requeridas, y las pérdidas de agua en los acueductos son significativas, lo cual impide obtener una visión real, cuantitativa y cualitativamente, de la situación de las cuencas y de las aguas que por ellas fluyen, dificultando realizar los diagnósticos y planes para recuperarlas y aprovechar sus recursos naturales.
En 2015 se promulgó la Ley de la Calidad de las Aguas y el Aire, contemplándose en su Artículo 44 que el ministerio con competencia ambiental diseñará planes maestros de control y manejo de la calidad de aguas específicos para cada cuenca hidrográfica en el territorio nacional, a los fines de mejorar la calidad de un determinado cuerpo de agua o de tramos de éstos.
A pesar de estas consideraciones legales, la gran mayoría de las cuencas hidrográficas presentan problemas de todo tipo: se realizan obras hidráulicas sin estudios de impacto ambiental, no se monitorean los ríos, ni volumétricamente ni en la calidad de sus aguas. Por lo tanto, se considera conveniente proponer las siguientes acciones orientadas a mejorar la situación actual del manejo, aprovechamiento y conservación del agua para lograr el ODS 6:
Cada una de estas propuestas requiere de los estudios adecuados que integren desde el necesario diagnóstico de la situación y condiciones existentes hasta las soluciones de los problemas identificados, a corto y mediano plazo, según la importancia de cada aspecto, para así coadyuvar en la disposición efectiva de Agua Limpia y Saneamiento, objetivo principal del ODS 6.
Si te interesó este artículo tal vez también quieras leer más sobre otros aspectos relacionados con el agua. Te invitamos a revisar “El acceso al agua potable y saneamiento: un derecho humano fundamental” o “El futuro de la gestión del agua en Venezuela”.
¿Quieres involucrarte en alguna actividad para conservar el agua en tu localidad? Escríbenos a info@vitalis.net
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* Ingeniero Hidrometeorologista y Master of Science de Stanford Junior University. Especialista en meteorología, hidrografía e hidrología. Ex–Presidente de la Sociedad Venezolana de Ingeniería Hidrometeorológica.
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Por Ing. Roberto Carlos Muñoz Martínez (*)
El agua es uno de los recursos más importantes y vitales para el desarrollo y crecimiento en la vida del ser humano; y básicamente cualquier actividad que el hombre y la mujer requiera, desde la elaboración de una botella o una prenda de vestir hasta el consumo de alimentos o producción de energía eléctrica.
Derivado de estas actividades el recurso hídrico se ve amenazado por el consumo desenfrenado, el mal uso y la explotación del mismo sin ser conscientes de las consecuencias que podrían presentar la escases del recurso hídrico con el paso del tiempo y el uso que se le destine al recurso suele sufrir una alteración en su composición, destinándolo a permanecer contaminado en el entorno natural, regresando a los ecosistemas sin ser tratada o “aprovechándolo” como único recurso de consumo para el ser humano.
En cualquiera de los tres casos mencionado anteriormente se generan una serie de problemas en cadena como la escases de agua, impactos negativos en la salud por consumo o exposición a los contaminantes en el agua, estrés hídrico mundial, impactos negativos ambientales, económicos y políticos, por mencionar algunos.
Es por ello que el desarrollar nuevos métodos de aplicación, procesos y/o tecnologías que ayuden a remediar la contaminación del agua es de suma importancia y el agua contaminada pueda ser aprovechada de manera eficiente y sustentable hasta donde el ciclo de regeneración por su composición lo permita.
En el mundo existen organizaciones, consejos y redes globales destinadas para la buena administración del recurso y el uso eficiente del mismo, como complemento a buenas prácticas, desarrollos, investigación, prospecciones y datos duros que amplían el panorama de la situación actual y futura con el fin de evitar problemas adicionales y mitigar daños secundarios.
En el caso de México, contamos con leyes, normas, reglamentos y parámetros que se encargan de que se cuente con procesos óptimos para el uso y consumo humano del recurso, ya sea del sector público o privado, pero lamentablemente no siempre se cumplen o las sanciones no son aplicadas como en realidad deberían ser ya que siempre hay intereses de por medio como los políticos y económicos.
A pesar de esta incapacidad por ejercer la ley de manera correcta en el caso del control de la contaminación del agua el país ha logrado la implementación de numerosos proyectos con el objetivo construir, acondicionar, rehabilitar y dar saneamiento a sistemas de aguas contaminadas que pueden ser de rastro, municipales o residuales principalmente.
Es importante destacar las investigaciones y desarrollos en los que participan las Universidades públicas y privadas en materia hídrica, proyectos enfocados a personas de bajos recursos diseñando sistemas de captación de agua y llevándolos a una escala mayor en su aplicación, lo que podría ayudar a reducir la sobreexplotación de los pozos en de México.
El problema parte de una mala enseñanza sobre los recursos en general y contemplando que el recurso del agua es el más importante, se deben emplear medidas y programas educativos que ayuden al buen uso del recurso, independiente a las leyes y normas que nos rigen, la cultura colectiva genera la expansión de buenas acciones acorde al objetivo, por eso mismo las acciones deben ir de raíz para mitigar problemas futuros.
Las soluciones están presentes con el objetivo de mejorar la calidad de vida, la formulación, desarrollo y evaluación de las propuestas en materia de control de la contaminación del agua avanzan lentamente y construyendo a futuro si se sigue un buen programa, investigación y permanencia de los desarrollos propuestos y por proponer.
La implementación de tecnologías podrá reducir un futuro de impactos negativos y drásticos por la falta del recurso, desde un suministro adecuado de los servicios de agua potable y alcantarillado a la población y bienestar social hasta la contribución al desarrollo económico y la preservación de la riqueza ecológica de nuestro país para garantizar un desarrollo sustentable.
(*) Ingeniero en Energías y Desarrollo Sustentable, Manager Assistant and Operations for development renewable energies projects en Centurion Solar. Actualmente estudiante de la Maestría en Tecnologías para el Desarrollo Sustentable en la Universidad Anáhuac México Norte.
www.linkedin.com/in/robertocarlosmm2204
rcarlosmuma@gmail.com
]]>África, con más de sesenta años de sequía después de haber poseído agua en abundancia, es una triste referencia de lo que puede suceder en una región donde los cambios climáticos introducen modificaciones drásticas en el ciclo hidrológico; mientras que Latinoamérica, y particularmente Venezuela, presenta problemas de agotamiento y deterioro de la calidad de sus aguas, especialmente causados por los errados patrones ocupacionales del espacio geográfico, modificación de las condiciones naturales de las fuentes productoras y en sus cuencas, así como una progresiva contaminación de los cuerpos de agua, generados por los vertidos de efluentes líquidos principalmente provenientes de usos domésticos, agrícolas, industriales y mineros.
Venezuela, de acuerdo con las informaciones emanadas de los servicios hidrológicos y meteorológicos del Estado, no es propensa por lo menos a corto y mediano plazos, a sufrir los problemas de desertificación que sufren otros países, aun cuando se reporten en ocasiones situaciones críticas en cuanto a los aportes de agua de lluvia se refiere, como se evidencia actualmente en el río Caroní con la disminución de sus caudales y lo cual afecta la generación de energía eléctrica desde el embalse del Güri.
Agua poseemos, y es la fortuna del país, contar con una importante fuente fija representada en sus ríos mayormente concentrados en la región sur, así como en otras provenientes de las cinco cuencas hidrográficas de países vecinos, como son los de La Guajira, y las de los ríos Catatumbo, Orinoco, Amazonas y Cuyuní.
Los problemas
Puede observarse que perdura y parece agravarse, la descripción que sobre el particular fue presentado en el Informe Nacional de Venezuela, ante la Conferencia Cumbre de la ONU sobre Ambiente y Desarrollo, celebrado en junio de 1992 en Río de Janeiro, Brasil, donde ya se denunciaba el “alto grado de agotamiento y contaminación de los cuerpos de agua dulce” y que en el país “los principales problemas en este ámbito son: la escasez del recurso hídrico en áreas puntuales y la sobreexplotación de los acuíferos; la disminución rápida de la vida útil de los embalses; el uso inadecuado de la tierra en las cuencas altas de captación; la contaminación por los vertidos de los efluentes no tratados provenientes de los centros poblados, zonas agrícolas e industriales; la ocupación indiscriminada de áreas de inundación; la falta de protección a los humedales y demás ecosistemas acuáticos”.
Se definían entonces como áreas prioritarias de atención inmediata, las mismas que hoy son objeto de denuncias, entre ellas: los ríos Tuy, Neverí, Manzanares, Yaracuy, Turbio y Tocuyo, así como las cuencas de los lagos Maracaibo y de Valencia, además de los litorales costeros. Hoy el problema se multiplica, por la falta de respuestas ante la exigencia no satisfecha de ampliar la infraestructura de almacenamiento y distribución del fundamental recurso.
En informaciones aportadas por expertos en gestión de aguas y de salud pública, como el expresidente de Hidrocapital, José María De Viana, y el ex ministro de Sanidad, José Félix Oletta, han venido alertando sobre los riesgos que corre la población en algunas regiones del país por la presencia en el agua que se consume, de enterobacterias (provenientes de desechos humanos), así como de cinobacterias (de las algas) y de residuos metálicos originados por la actividad industrial y explotación minera (mercurio principalmente), por causa de control sobre el recurso, así como por el inadecuado o, en la mayoría de los casos, falta de tratamiento del líquido.
Por su parte, el epidemiólogo Miguel Vizcuña, con responsabilidad en el área de salud en el ámbito regional del estado Miranda, ha venido advirtiendo sobre las consecuencias de la mala calidad de las aguas en Venezuela, como consecuencia de la falta de vigilancia de los embalses, que considera asociada al incremento de cados de diarreas, hepatitis y amibiasis en un amplio sector de la población.
Reclamos a las autoridades venezolanas
Ha sido una de las tareas duras que le ha correspondido a la actual Asamblea Nacional (AN), ser atendidas por las autoridades que tienen asignadas gestiones relacionadas con el almacenamiento, tratamiento y distribución del agua potable, por lo que en una misión cuesta arriba, una comisión parlamentaria especialmente designada para tratar este aspecto ha logrado realizar una investigación y presentar un informe sobre la problemática del agua en Venezuela.
En efecto, de acuerdo con dicho informe presentado por el grupo parlamentario encabezado por los diputados Staling González, presidente de la Comisión de Administración y Servicios, y Julio César Reyes, presidente de la Comisión de Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climática, arribó, entre otras, a las siguientes conclusiones:
Recomendaciones de la Comisión
Entre otras se plantean:
@GilbertoCarreo @ONGVitalis
#LupAmbientalVe
Imagen cortesía de pixabay.
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El 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, de acuerdo a la resolución A/RES/47/193 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Este día, en todo el mundo, los gobiernos, ONG, empresas, medios de comunicación social y la sociedad en general, centran la atención en la importancia de un recurso finito, sin el cual la especie humana, y el resto de los seres vivos, no podrían sobrevivir.
Cada año, el Día Mundial del Agua resalta un aspecto específico del agua dulce. Este año, bajo el tema de “Aguas residuales, ¿por qué desperdiciar agua?”, proporcionará una oportunidad para resaltar la importancia de reducir la cantidad de aguas desperdiciadas luego de su uso.
Mundialmente, la mayoría de las aguas residuales de nuestras casas, ciudades, industrias y agricultura, fluyen de regreso a la naturaleza sin ser tratadas o reusadas, contaminando así el ambiente y perdiéndose valiosos nutrientes y materia recuperable.
Zoila Martinez, Directora Ejecutiva de Vitalis, señaló que en Venezuela el tratamiento de las aguas residuales constituye uno de los grandes problemas ambientales que confronta el país, ya que se estima que menos de 25% de las aguas contaminadas son debidamente tratadas.
En el caso de Caracas, donde se localiza la mayor concentración urbana del país, existen pocas plantas de tratamiento. Por ello, las aguas residuales son vertidas en la cuenca del Río Tuy, que desemboca en el Mar Caribe. Para Martínez, “la ciudad capital sólo cuenta con la planta de tratamiento de aguas residuales de tipo experimental, ubicada en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela (Planta Experimental de Tratamiento de Aguas –PETA), y con la de Empresas del Grupo POLAR, en la zona industrial Los Cortijos”.
Para Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS y fundador de la Asociación Venezolana para el Agua, en lugar de desperdiciar las aguas residuales, necesitamos disminuir la cantidad que generamos y debemos hacer todo lo necesario para reusarlas. Recordemos que en nuestras casas podemos aprovechar las aguas grises, de lavamanos y la ducha, para lavar el piso, y dependiendo de su condición, hasta para lavar la ropa.
En nuestras ciudades, también podemos tratar y reusar las aguas residuales para espacios verdes como plazas y jardines, y en la industria y la agricultura podemos tratarlas, reciclarlas y usarlas para sistemas de enfriamiento y riego”, afirma Martínez.
Es necesario impulsar la construcción y puesta en funcionamiento de plantas de tratamiento de aguas servidas a nivel municipal, a fin de disminuir el impacto que las aguas residuales ocasionan sobre los distintos cuerpos de agua del país. Después de todo, el agua es un Derecho Humano fundamental.
#LupambientalVE
]]>A pesar de su abundancia en América, la disponibilidad de agua en calidad y cantidad, sigue siendo un gran problema en muchas ciudades, en especial en Venezuela, donde a pesar de haber cumplido la meta del milenio, las deficiencias en los sistemas de gestión pública y los fenómenos atmosféricos, han llevado a desarrollar intensos programas de racionamiento del vital líquido.
El agua es tan esencial para los seres humanos y el resto de los seres vivos, que la vida sin ella sería impensable, pues sólo podemos sobrevivir sin agua entre 3 y 4 días, y si por alguna razón nuestro cuerpo se deshidrata aunque sea en 1%, podríamos entrar en riesgo de causar un daño al organismo al punto que algunas de sus funciones se vean alteradas o entorpecidas.
Poca gente es consciente que el agua que consumimos no llega a nuestros hogares por arte de magia. Usualmente es producida en las cuencas hidrográficas, y de allí almacenada en una represa. Posteriormente se envía a la planta de potabilización, donde se somete a los procesos de cloración (eliminando algas y bacterias), aireación (para eliminar malos sabores y olores), sedimentación, filtración (para eliminar el lodo) y una segunda cloración. Luego, poderosas bombas eléctricas hacen circular el agua a través de un complejo sistema de tuberías hasta llegar a nuestros hogares.
Por todo lo anterior, es obvio que se necesite mucha energía y dinero para bombear agua potable las 24 horas del día, sin embargo, pese a su importancia como derecho humano fundamental, algunas veces a las empresas hidrológicas y a las autoridades ambientales del país, se les olvida que como todo servicio público, requiere de planificación y control permanente, y no sólo de su cantidad y disponibilidad, sino también de manera especial en su calidad. En esta responsabilidad, la integridad y la transparencia de la gestión son fundamentales.
AVEAGUA se reúne este 17 de octubre
Las organizaciones miembros de la Asociación Venezolana para el Agua se reúnen este próximo 17 de octubre, en su Asamblea anual ordinaria, dónde evaluarán sus actividades del 2014 y planificarán sus acciones de 2015.
En este encuentro, al cual asisten organizaciones públicas y privadas, incluyendo ONG, universidades y centros de investigación, también se debatirá la subordinación del Ministerio del Ambiente al Ministerio de Vivienda y Hábitat, así como otros aspectos claves de la gestión integral de los recursos hídricos en Venezuela.
AVEAGUA es una asociación de 53 organizaciones miembros, abierta a la incorporación de más instituciones interesadas en la gestión conservacionistas del agua. Más información aquí
]]>Este año las principales celebraciones del Día Mundial del Agua serán organizadas por la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) en nombre de ONU-Agua, en la sede de la UNU en Tokio, Japón.
Agua y energía: binomio indivisible
El agua y la energía están estrechamente interconectados y son interdependientes, ya que cualquier tipo de energía hoy en día requiere de recursos hídricos para su obtención y/o mantenimiento. Ejemplos cásicos son la hidroeléctrica, la térmica y la nuclear: todas ellas requieren del vital líquido para diferentes fases de su ciclo de vida.
Según la Agencia Internacional de la Energía, un aumento de 5% en el transporte por carretera en el mundo hacia el año 2030 podría aumentar la demanda de agua hasta en un 20% para agricultura, debido a la utilización (prevista) de biocombustibles. Además, la generación de este tipo de carburante se vincula al aumento de la contaminación del agua, por el uso de fertilizantes y productos químicos en la agricultura. Otros datos, además, señalan que el 8% de la energía generada en el planeta se utiliza para bombear, tratar y transportar el agua para el consumo humano.
Finalmente es interesante destacar las energías hidráulica y la geotérmica. Ambas involucran al agua y a la energía.
Algunos datos interesantes aportados por la ONU sobre el agua son:
La entrada es gratis, previa inscripción vía email a mvillegash@unimet.edu.ve.
]]>Venezuela celebra el Día Mundial del Agua con algunos pendientes, que demandan la atención de las autoridades y la ciudadanía en general, sin desmerecer algunos avances alcanzados en materia de acceso al agua potable y la planificación de su gestión integrada. Tal afirmación fue realizada por Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS y Jefe de Estudios Ambientales de la UNIMET, a propósito de la celebración del Día Mundial del Agua este 22 de marzo.
Entre los pendientes, Díaz Martín resalta la reglamentación de la Ley de Aguas, la necesidad de actualizar diversas normas técnicas, y la formalización de algunas instancias de gobernabilidad decretadas en el marco jurídico vigente. A ello se suma la fracción de la población que pese a los importantes avances en acceso al servicio de agua potable, aún no cuentan con un sistema permanente de suministro, y el bajo porcentaje de tratamiento de las aguas servidas del país, que no supera su quinta parte.
El líder de VITALIS y académico de la UNIMET, destaca que entre los avances de Venezuela en la gestión del agua figura el rango constitucional otorgado al recurso como bien insustituible para la vida y el desarrollo, y del dominio público de la nación, destacando que es obligación del Estado, con la activa participación de la sociedad, garantizar que la población se desenvuelva en un ambiente libre de contaminación.
Asimismo, recuerda que Venezuela cuenta con una Ley de Aguas, decretada en 2007, que establece los principios de la gestión integral del recurso, como elemento indispensable para la vida, el bienestar humano y el desarrollo sustentable del país, y es de carácter estratégico e interés de Estado. Sin embargo, pese a tener más de 5 años de promulgada, esta Ley carece de reglamento
De igual forma, Díaz Martín destaca que las principales normas técnicas vinculadas al recurso requieren ser actualizadas. Entre ellas menciona el Decreto que rige el Uso de los Embalses Construidos por el Estado Venezolano y sus Áreas Adyacentes de 1990, las Normas para Regular las Actividades Capaces de Provocar Cambios de Flujo, Obstrucción de Cauces y Problemas de Sedimentación de 1992, las Normas sobre Vigilancia, Inspección y Control de las Obras Hidráulicas Afectadas al Servicio de Abastecimiento de Agua a las Poblaciones de 1995, las Normas para la Clasificación y el Control de la Calidad de los Cuerpos de Agua y Vertidos o Efluentes Líquidos de 1995, las Normas sobre la Regulación y el Control del Aprovechamiento de los Recursos Hídricos y de las Cuencas Hidrográficas de 1996, las Normas sobre Evaluación Ambiental de Actividades Susceptibles de Degradar el Ambiente de 1997 y las Normas Sanitarias para Ubicación, Construcción, Protección, Operación y mantenimiento de Pozos Perforados Destinados al Abastecimiento de Agua Potable de 1997.
En cuanto a las instancias oficiales decretadas en el marco jurídico vigente, la ONG venezolana VITALIS destaca que aún están pendientes de creación el Consejo Nacional de las Aguas, y los Consejos de Región Hidrográfica y de Cuencas Hidrográficas.
Entre los avances de la gestión de los recursos hídricos de Venezuela, figura el incremento en el acceso al servicio que permitió superar la meta del milenio, y que según cidras oficiales alcanza 96% de la población, aunque algunos sectores del país no disfrutan de este servicio con la regularidad y calidad requeridas. Asimismo, el pasado año el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente lanzó un portal con la base conceptual y cartográfica para un Sistema Nacional de las Aguas, que permitirá conservar las fuentes de abastecimiento, propiciar el uso racional y sostenible del agua, cubrir las necesidades actuales y futuras del recurso, formar el personal requerido e institucionalizar la gestión del recurso a través de las instancias pendientes de su creación en el marco jurídico vigente.
De igual forma, Venezuela cuenta con una Ley orgánica para la prestación de los servicios de agua potable y saneamiento, y una serie de actores sociales que han favorecido la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones vinculadas a la gestión del recurso, como las mesas técnicas de agua.
Este día, en todo el mundo, los gobiernos, ONG, empresas, medios de comunicación social y la sociedad en general, centran la atención en la importancia de un recurso finito, sin el cual la especie humana, y el resto de los seres vivos no podrían sobrevivir.
90 niños serán juramentados como Ciudadanos del Mundo en la UNIMET este viernes 22
Como parte de la celebración del Día Mundial del Agua, este viernes 22 de marzo, 90 niños procedentes de diversos planteles próximos a la Universidad Metropolitana, serán juramentados como Ciudadanos del Mundo, como parte del programa del Servicio Comunitario Ambiental de esta casa de estudios.
Yazenia Frontado, profesora de la UNIMET, y Directora de Proyectos de VITALIS, señaló que los niños, niñas y adolescentes asumirán su compromiso a través de un decálogo que les impulsa a desarrollar una serie de acciones para cuidar el planeta, entre las que destacan algunas acciones para cuidar y conservar el agua.
Esta acción, afirma, es coordinada por los estudiantes unimetanos, con el apoyo de Proyecto Avila y VITALIS, y forma parte de su trabajo social hacia y con la comunidad, tal y como lo establece el marco jurídico vigente, y en concordancia con los principios que rigen la responsabilidad social universitaria de la UNIMET, una de las primeras casas de estudio superior de Venezuela en contar con una Política Ambiental aprobada al máximo nivel académico.
Un Twitterton por el Agua
A través de la cuenta twitter @ONGVitalis, este viernes 22 y durante todo el día, se estarán transmitiendo mensajes sensibilizantes a través de la red social, que incluyen detalles curiosos como el número de litros de agua para producir una copa de vino, hasta consejos sencillos para conservar el recurso.
VITALIS promete datos muy curiosos, como afirma su promotor, Diego Díaz Giammarino, Coordinador de Comunicaciones Electrónicas de VITALIS, esfuerzo que permitirá llevar el mensaje conservacionista a los miles de seguidores de esta ONG, tanto en la red social del pajarito azul, como en Facebook, y como novedad, también en Instagram.
]]>La organización no gubernamental venezolana VITALIS presentó su balance anual sobre la situación ambiental del país, en el cual participaron 91 especialistas.
El estudio identificó 65 problemas ambientales entre los cuales destaca la débil gestión integrada de los recursos hídricos, la contaminación atmosférica de las principales ciudades del país, el inapropiado manejo de los residuos y desechos sólidos, el vertido de hidrocarburos, y el mal manejo de los árboles en las ciudades, entre otros.
El reporte de VITALIS incluyó a profesionales de diversas disciplinas de 19 estados del país, y abordó también los logros de la gestión pública y privada, entre los cuales reconocieron la declaratoria de no fumar en espacios cerrados, la ampliación de la red de voluntarios del ambiente, el desarrollo de campañas masivas de reciclaje, y la creación del Plan Nacional de las Aguas entre otros.
Según Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS y Jefe de Estudios Ambientales de la UNIMET, “este estudio es un aporte para la planificación y gestión ambiental pública y privada, y pretende centrar la atención de las autoridades competentes en torno a los temas que merecen especial atención en el país”.
Entre los aportes de la edición 2012 de este balance, Díaz Martín destaca que “se incluye un cuadro síntesis de Leyes y Decretos importantes para el país que merecen especial atención, bien se trate de actualizaciones o reglamentos pendientes”. Los mismos son claves para “impulsar una gestión conservacionista acorde con las exigencias del sector”, indicó.
El estudio también incluye al menos 70 propuestas que pudieran realizarse a corto, mediano o largo plazo, para fortalecer la gestión ambiental en el país, en temas como los residuos y desechos sólidos, agua, energía y transporte, ecoeficiencia, educación y concienciación ambiental, biodiversidad, planificación y ordenación del territorio, financiamiento, legislación ambiental y gestión pública, entre otras.
El estudio de VITALIS se encuentra disponible en aquí.
Algunos de los principales problemas ambientales de 2012 de acuerdo con el estudio de VITALIS
Algunos de los principales logros ambientales de 2012 acuerdo con el estudio de VITALIS
Más información: www.vitalis.net
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