Por Julian Rimeri (*)
El medio ambiente es un tema muy importante en la agenda de las empresas e instituciones. Hoy en día el cuidado y preservación del patrimonio natural es un punto clave que se incorpora en las tareas diarias de los empresarios ya que se trata de una forma de mirar hacia el futuro garantizando la protección del entorno sin dejar de lado el aspecto económico-productivo que persiguen.
Diferentes países de Latinoamérica ya trabajan en pos del cuidado del ambiente, contando como base diferentes proyectos que integran la tecnología, los recursos renovables y la sociedad. El foco hoy en la región está puesto en los manglares, un tipo de ecosistema creado de manera natural en zonas tropicales, donde la humedad, la extensa vegetación y la combinación de especies animales hacen de este fenómeno algo digno de preservar. Los manglares más grandes y conocidos a nivel mundial están en la cuenca del río Amazonas, el cual atraviesa Perú, Colombia y Brasil.
Son muchas ya las organizaciones de Latinoamérica que cuentan con proyectos de preservación y cuidado de los manglares por tratarse de un espacio enteramente natural que, poco a poco, se está reduciendo por el crecimiento de la población y el avance de la tecnología sobre las zonas propias de este tipo de ecosistema.
En Argentina existen diferentes proyectos de cuidado ambiental. Es el caso de Porta Hermanos, una empresa cordobesa que mediante la implementación de la biotecnología, han logrado producir alcoholes y derivados aprovechando al máximo los recursos naturales y optimizar la materia prima a partir de subproductos, como alimento animal de calidad y con alto valor nutricional.
Ecuador también toma la delantera en este sentido a través de la implementación de la Ley de Gestión Ambiental. Esta ley declara de interés público la preservación del medio ambiente mediante el desarrollo sostenido de políticas públicas y decisiones estratégicas del Gobierno.
México, por su parte, puso en vigencia la Ley General del Equilibrio Ecológico, orientada al cuidado del ecosistema, del medio ambiente y, en consecuencia, de la calidad de vida de los ciudadanos mexicanos.
No menos importante es el lugar de Bolivia en este sentido: desde el año 2012 Bolivia sumó a sus políticas de cuidado del ecosistema la Ley de la Madre Tierra. Esta normativa ajusta el control respecto a la protección de la naturaleza y determina la utilización de los recursos naturales partiendo de la base de un equilibrio entre desarrollo y cuidado del medio natural.
Estas disposiciones en toda Latinoamérica marcaron el inicio de una forma de vinculación con el medio ambiente que involucra desde a las personas en sus hábitos cotidianos hasta las grandes empresas y el desarrollo de proyectos de cuidado ambiental considerando los intereses económicos de sus actividades.
Este aspecto es el que rige para la Política Ambiental según las normas ISO 14001. Este tipo de normativa es clave para el desenvolvimiento de la empresa frente al entorno donde se encuentra, para garantizar el cuidado del ecosistema, la optimización de los recursos y la sostenibilidad. Las empresas pueden optar de manera voluntaria la certificación para establecer un Sistema de Gestión Ambiental. Pensando en el futuro social y la preservación natural, empresas como Porta Hermanos, optaron por certificarse bajo estas normas internacionales.
Esta política estipula la implementación de un sistema cuidado y riguroso de gestión ambiental, rigiendo las normativas generales para la planificación del sistema, orientando a todas las empresas hacia la mejora del comportamiento respecto al medio ambiente y la prevención de la contaminación del entorno.
(*) Analista de Investigación y Desarrollo Porta. Micriobiólogo, doctorado en Ciencias Químicas. Experiencia en investigación de Ciencia y Tecnología de Alimentos, participando en grandes proyectos de Investigación. Docente de la carrera de Ingeniería Química. guestblogginggen
]]>Las cifras de reciclaje en América Latina reflejan que, pese a la importancia que se le da el tema en los discursos gubernamentales, la proporción sigue siendo baja e insuficiente.
Según estadísticas del Banco Mundial, en América Latina y el Caribe, se genera diariamente un mínimo de 430.000 toneladas de residuos y desechos sólidos, por lo que cada latinoamericano produce en promedio entre 1 y 14 kilogramos de basura al día. Los extremos en estas cifras corresponden a Bolivia, el país que menos basura genera por persona, con alrededor de 1 kg al día, y Trinidad y Tobago, el más contaminador, con 14 kg diarios.
En materia de reciclaje, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que Bolivia y Perú no reciclan más de 3% de sus residuos, en tanto que Chile, Argentina y Colombia superan la décima parte en este tipo de tratamiento.
Cifras de la organización no gubernamental VITALIS indican que en Venezuela, el porcentaje de residuos reciclados no llega a 9% del total, conformado principalmente por aluminio, papel, cartón, vidrio y plásticos.
Por su parte, el Instituto Nacional de Recicladores (Inare) de México, indica que en ese país ya casi llegan a 30% del reciclaje de sus residuos, aunque la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sugiere que estas cifras pudieran estar sobreestimadas, pues el porcentaje real sería de 15%. Sea cual fuere la cifra correcta, la nación Azteca se coloca a la cabeza en los esfuerzos de reciclaje de la región.
En opinión del biólogo Diego Díaz Martín, Director para América Latina de VITALIS y ONGVitalis, entre las razones por las cuales el reciclaje sigue tan poco desarrollado está la profunda informalidad del sector, así como la ausencia de políticas públicas e incentivos fiscales que estimulen la actividad.
Asimismo, el líder de VITALIS destaca la importancia de la inversión privada para impulsar este negocio, que tiene todas las características para ser sostenible, si se gestionara de manera eficiente. Para Díaz Martín, también es necesario el desarrollo de planes y programas educativos que sensibilicen a la ciudadanía hacia una economía circular, creando un mercado exigente y conocedor de las bondades del ecodiseño, la ecoeficiencia y la producción limpia.
En América Latina, alrededor de 4 millones de personas viven del reciclaje, recolectando y procesando principalmente residuos de papel, cartón, plástico, vidrio y metal. Sin embargo, frente a los volúmenes de producción, esta cifra sigue siendo muy baja, por lo cual se requiere fortalecer esta práctica, impulsando una industria del reciclaje más fuerte, con el debido profesionalismo y control.
El Día Mundial del Reciclaje se celebra cada 17 de mayo con el propósito de concienciar a la sociedad acerca de la importancia de una apropiada gestión integral de los residuos y desechos sólidos.
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A propósito de la COP13 del Convenio de Biodiversidad, el Centro de Monitoreo de la Conservación Mundial del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP-WCMC) presentó un estudio donde describe el estado de la conservación de la Diversidad Biológica en América Latina y el Caribe
El UNEP-WCMC es la organización ambiental intergubernamental más importante del mundo en materia de biodiversidad y lleva trabajando más de 30 años, combinando la investigación científica con el asesoramiento práctico sobre políticas públicas.
El estudio comprende la evaluación de progreso del primer período del Plan Estratégico para la Biodiversidad 2011-2020, y facilita una perspectiva global del progreso para conseguir los objetivos del Plan y las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica. Es la segunda edición del Estado de la Biodiversidad en la región y utiliza información de diferentes indicadores regionales, de los quintos informes nacionales para el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD), y otros reportes nacionales y regionales, así como de casos de estudio y literatura publicada. Su propósito es proveer una revisión amplia del progreso hacia las veinte Metas de Aichi de Biodiversidad.
En opinión del Dr. Diego Díaz Martín, Director General para la Américas de VITALIS, “documentar el progreso regional en el cumplimiento de las metas de Aichi puede ayudar a identificar donde son necesarios más esfuerzos nacionales y regionales”. Sin embargo, también destaca que “algunos países siguen suministrado poca información, algunas veces desactualizada, por lo que todavía falta mucho para lograr un análisis objetivo de la verdadera situación de la biodiversidad en la región.
Entre los aspectos significativos del reporte destacan que continúa la disminución de la abundancia de especies en riesgo de extinción así como la pérdida de hábitats, aunque sigue siendo alto.
Asimismo el reporte indica que algunas presiones asociadas con crecimientos económicos rápidos y desigualdades sociales están impactando los recursos naturales de la región, incluyendo la expansión e intensificación de la agricultura debido a la extensión de las áreas para el ganado y la producción de materias primas y alimentos.
El reporte de la UNEP también indica que la región experimenta gran desarrollo de la infraestructura en rutas y diques, lo cual, entre otras razones, ha incrementado los impactos de las grandes concentraciones de población en la biodiversidad.
De igual forma reitera lo establecido en otros estudios que resaltan que las economías de los países dentro de la región son comprensiblemente dependientes de los recursos naturales.
En materia de extracción de recursos para minerales e hidrocarburos, su aprovechamiento ha llevado a la devastación local con impactos directos e indirectos en la biodiversidad como la extracción de la vegetación, la contaminación de las aguas y de la tierra. El estudio también destaca como la contaminación transfronteriza y local es ahora reconocida como un factor ambiental en la salud humana de la región.
En materia de cambio climático, el análisis refleja los impactos del calentamiento global en los arrecifes de coral y hábitats montañosos dentro de la región, los cuales requieren de acciones inmediatas para evitar males mayores.
El informe también identifica muchos ejemplos de éxito e innovación en conservación de la biodiversidad en LatAm, sin embargo, plantea enormes desafíos para equilibrar el crecimiento económico con el desarrollo ambientalmente sostenible.
El informe en referencia puede ser bajado aquí.
Imagen de la mariposa cortesía de Pixabay.
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El año 2015 la celebración estará dedicada al desarrollo sostenible, con lo cual se busca difundir el significado y el valor de la diversidad biológica (especies y ecosistemas) en la vida humana y, al mismo tiempo, destacar la responsabilidad que tenemos todas las personas para salvaguardar los ecosistemas (flora, fauna, recursos naturales) y tratarlos en forma sostenible a fin de asegurar un entorno saludable para las siguientes generaciones.
Latinoamérica concentra la mayor biodiversidad
América Latina concentra la mayor diversidad biológica del planeta. Cuenta con seis de los diez países con la mayor diversidad biológica del mundo (Brasil, Colombia, México, Venezuela, Ecuador y Perú).
Solo América del Sur posee más de 40% de la biodiversidad del planeta y más de una cuarta parte de los bosques. El Arrecife Mesoamericano es la mayor barrera de arrecifes de coral en el hemisferio occidental. América Central, con solo un 0,5% de la superficie terrestre del planeta, tiene un 10% de toda su biodiversidad. Un 40% de la flora del Caribe no se encuentra en ningún otro sitio del planeta. Estas cifras son impresionantes, en especial cuando se toma en cuenta que la región representa solo un 16% de la superficie terrestre global y solo tiene un 10% de la población humana.
Sin embargo, hoy en día los ecosistemas en toda la región de América Latina están generalmente en peor estado que en décadas anteriores. Esto significa que la resistencia del ecosistema (su capacidad para adaptarse y soportar impactos externos) se reduce constantemente, al mismo tiempo que el mundo enfrenta el cambio climático y sus consecuencias de amplio alcance.
Biodiversidad y sustentabilidad
Más de 3000 millones de personas dependen de la biodiversidad marina y de los litorales para subsistir y otros 1600 millones dependen de los bosques. La degradación de nuestro planeta y la pérdida de biodiversidad amenazan el sustento de más de 1000 millones de personas que viven en zonas secas y subhúmedas.
Sin embargo, en América Latina cerca de un cuarto de la población vive con menos de US$ 2 al día, y en zonas rurales, 55% de la población no tiene acceso a fuentes de agua seguras. Adicionalmente, la región confronta serios problemas para garantizar la producción de alimentos y el bienestar general de la población, aunado a la degradación y pérdida de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos, que dificulta la capacidad de estos grupos para sobrellevar el cambio ambiental, sumiéndoles aún más en la pobreza.
]]>Los beneficios de los humedales pueden ser agrupados en seis categorías fundamentales: 1) importancia hídrica, 2) fuente de recursos y energía, 3) retención de sedimentos y protección, 4) transporte, 5) recreación y turismo y 6) importancia ecológica.
Desde el punto de vista hídrico, los humedales constituyen una excelente fuente de agua para uso doméstico, industrial y agrícola, además de actuar en algunos casos como retenedores naturales del líquido, regulando su flujo, evitando inundaciones y permitiendo la recarga de los acuíferos. Asimismo, proveen alimento y medicinas a las poblaciones humanas y la vida silvestre y acuática, incluyendo nutrientes que sirven de sustento a las actividades pesqueras de importancia. De igual forma, se ha reconocido su importancia en la generación de energía, principalmente hidroeléctrica, pudiendo ser sustentable en la mayoría de los casos.
Debido a los diferentes tipos de vegetación que en ellos suele encontrarse y dependiendo de su tamaño y profundidad, los humedales también pueden contribuir a la fijación de sedimentos, lo cual favorece la remoción de nutrientes y tóxicos. Asimismo, ha sido reconocida su importancia en la protección de la línea costera y en el control de la erosión de estuarios y ríos.
En muchas regiones del país, el transporte acuático es una de las mejores formas de comunicación. De allí su importancia para favorecer el intercambio económico entre las comunidades cuyo comercio es básicamente realizado por estas vías.
Desde el punto de vista social y cultural, los humedales constituyen un excelente recurso para la recreación y el turismo, no solo por la gran diversidad de sus ambientes, sino por la extraordinaria importancia paisajística, asociada en muchos casos a la diversidad de culturas y pueblos que dependen de ellos para subsistir.
Ecológicamente, los humedales también brindan una serie de importantes beneficios, pues sirven de refugio a animales que utilizan sus ambientes para refugiarse, reproducirse o alimentarse. De igual forma se ha documentado su relevancia en el mantenimiento del microclima y su contribución en la captación y emisión de Carbono.
¿Cuál es la situación de los humedales en América Latina?
La situación de los humedales de América Latina es crítica, tanto de sitios Ramsar como de otros humedales en áreas naturales protegidas o no.
Para Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS A.C. en Venezuela y Director Ejecutivo de ONGVitalis Latinoamérica de México, muchas de esta zonas carecen de planes de ordenamiento y manejo que guíen las acciones que se puedan ser emprendidas a tales propósitos, así como de personal calificado para orientar en forma técnica y científica su gestión.
La situación es dramática como al evidenciar en algunos países como algunos humedales se están secando, o confrontando altos niveles de contaminación por aguas residuales, agrícolas o industriales, sin dejar de lado los efectos de la minería y el petróleo mal manejados.
Lo anterior sin duda afecta no sólo las actividades económicas que ellos sustentan, sino los delicados procesos ecológicos esenciales que en ellos subsisten, y sus fenómenos evolutivos asociados.
Con el mal manejo de los humedales en algunos países de América Latina, se pudieran estar generando riesgos de inundaciones, sobre-aprovechamiento de las aguas subterráneas, debilitamiento de las zonas de protección costera contra tormentas, y hasta la aceleración del cambio climático. De igual forma se pudieran estar perdiendo espacios para la producción de alimentos, para la promoción de la recreación y el turismo sostenibles, así como símbolos naturales y culturales de diversos países.
Resulta imprescindible promover la valorización ecológica y económica de los humedales, así como promover su apropiado manejo y conservación.
]]>Si bien estos problemas presentan algunas características comunes, su extensión e intensidad varía de país en país, influenciados por diversas consideraciones sociales, políticas, económicas y culturales.
Entre los problemas ambientales más importantes de América Latina figuran:
Los grandes desafíos ambientales de América Latina y el Caribe deben ser atendidos con prontitud para el beneficio de la presente y futuras generaciones.
Una mayor cooperación y coordinación regional pudiera contribuir a la solución de muchos de estos problemas, en la que los países con mayor experiencia y resultados aporten sus conocimientos a otras naciones, enfocándose en la búsqueda de la sustentabilidad compartida.
La naturaleza no conoce de límites o fronteras políticas. De allí que en la medida que la salud ambiental de un país se incremente, sin duda tendrá consecuencias positivas en otras naciones.
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