Este año las principales celebraciones del Día Mundial del Agua serán organizadas por la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) en nombre de ONU-Agua, en la sede de la UNU en Tokio, Japón.
Agua y energía: binomio indivisible
El agua y la energía están estrechamente interconectados y son interdependientes, ya que cualquier tipo de energía hoy en día requiere de recursos hídricos para su obtención y/o mantenimiento. Ejemplos cásicos son la hidroeléctrica, la térmica y la nuclear: todas ellas requieren del vital líquido para diferentes fases de su ciclo de vida.
Según la Agencia Internacional de la Energía, un aumento de 5% en el transporte por carretera en el mundo hacia el año 2030 podría aumentar la demanda de agua hasta en un 20% para agricultura, debido a la utilización (prevista) de biocombustibles. Además, la generación de este tipo de carburante se vincula al aumento de la contaminación del agua, por el uso de fertilizantes y productos químicos en la agricultura. Otros datos, además, señalan que el 8% de la energía generada en el planeta se utiliza para bombear, tratar y transportar el agua para el consumo humano.
Finalmente es interesante destacar las energías hidráulica y la geotérmica. Ambas involucran al agua y a la energía.
Algunos datos interesantes aportados por la ONU sobre el agua son:
A propósito del 446 aniversario de la ciudad de Caracas, la organización conservacionista venezolana VITALIS, formuló una serie de reflexiones con lo bueno y lo mejorable de la ciudad, con miras a propiciar un debate orientado a buscarle solución a los principales problemas ambientales que le aquejan, haciendo un llamado a las Alcaldías para que cumplan con todas sus obligaciones.
Yazenia Frontado, Directora de Proyectos de VITALIS y Profesora de UNIMET, destaca que Caracas posee aproximadamente 1,20 m2/habitante de áreas verdes, pese a que la OMS recomienda entre 10 y 15 m2/habitante. “Lo apropiado sería no sólo tener mayor superficie, sino contar con planes eficientes para el manejo y conservación de las áreas verdes ya existentes”, señaló.
Entre los aspectos positivos de la Caracas, los técnicos de VITALIS reconocen su valle con un excelente clima durante todo el año, la majestuosidad del Parque Nacional Waraira Repano, sus parques y plazas en los distintos municipios, incluyendo los Parques del Este y del Oeste, y la biodiversidad urbana, que todavía se aprecia por los diversos oasis que existen en la capital.
Para el Presidente de VITALIS, Diego Díaz Martín, quien también es Jefe de Estudios Ambientales de la UNIMET, entre los aspectos mejorables, destaca el inapropiado manejo de residuos y desechos (basura), los altos niveles de ruido, derivados principalmente del parque automotor (en especial las motos), los altos niveles de contaminación atmosférica principalmente por la densidad vehicular y lo obsoleto del transporte público superficial, el incontrolado uso de la publicidad ambulante de espectáculos públicos (pancartas y pendones) por toda la ciudad, y el mal manejo de las especies domésticas en áreas públicas, entre otros.
A propósito de este nuevo aniversario de Caracas, VITALIS recordó los compromisos de los Alcaldes en materia ambiental, reflejados en una pieza educativa que resume el perfil de un municipio ambientalmente responsable, y que se incluye en esta información.
Diez acciones propone VITALIS para impulsar la sustentabilidad de la ciudad de Caracas:
1) Modernizar el transporte público superficial, y hacer cumplir los controles de emisiones atmosféricas y sónicas, establecidos en el marco jurídico vigente, incluyendo vehículos particulares.
2) Promover sistemas de iluminación con energía solar, que darían independencia lumínica a decenas de calles que permanecen a oscuras.
3) Incrementar las áreas verdes e impulsar el buen manejo de las ya existentes, con técnicas fitosanitarias que incluyan desparasitado, riego y fertilización controlada.
4) Incentivar el desarrollo de senderos y caminerías en las áreas verdes, con la debida iluminación y seguridad, acompañados de información sobre nuestra biodiversidad urbana, base de la educación ambiental en las ciudades.
5) Incentivar el desarrollo de planes y programas integrados de reciclado de residuos, así como estímulo a la disminución en la generación de basura, con al menos dos nuevas plantas de transferencia y sistemas de recolección eficientes en los cinco municipios.
6) Ejercer un control estricto de la publicidad de los eventos públicos, a fin de evitar la inapropiada acumulación de pendones en postes de calles y avenidas de la ciudad.
7) Impulsar el desarrollo de rutas históricas y culturales, base del turismo urbano, acompañados de personal calificado, buena señalización, seguridad y festivales gastronómicos o de otra índole, siempre desde la perspectiva de eventos ecoeficientes (con buen manejo de residuos, desechos y ruidos).
8) Dotar a la ciudad de un centro de convenciones digno, con capacidad de al menos 5000 personas, dotado de tecnología ecoeficiente, que sirva no sólo para desarrollar programas educativos, científicos, artísticos y de otra índole para la ciudad, sino para atraer personas de otras latitudes, generando ingresos al país, y conectándonos con la producción cultural del mundo.
9) Fortalecer al Jardín Botánico de Caracas, joya vegetal de la ciudad y patrimonio científico de Venezuela, y de los zoológicos de Caricuaro y el Pinar, y las colecciones animales del Parque del Este.
10) Establecer indicadores precisos de bienestar ciudadano, que sean monitoreados anualmente por las autoridades competentes, con la observancia ciudadana, como: Disponibilidad de agua potable en calidad y cantidad por habitante, % de población expuesta a niveles de ruido que supera a 65 dB; % de áreas verdes por habitante, % de aguas servidas tratadas; % de residuos reciclaros, Toneladas de Desechos recogidos, tratados y dispuestos en forma segura, entre otros.
Caracas en números
Tablilla Municipal: Competencias de un Municipio Ambientalmente Responsable

La idea del desarrollo es una noción de la historia moderna y parte de la concepción del progreso, cuyo origen fue a su vez la idea de crecimiento de la riqueza y acumulación de capital. Sin embargo hablar de desarrollo implica mucho más que crecimiento económico, pues se concibe como el crecimiento acompañado también por los cambios sociales necesarios que permiten el aprovechamiento y la utilización de la técnica y la ciencia al servicio de la humanidad entera.
Bajo la creencia fiel de que los recursos son infinitos e inagotables se han planteado numerosas teorías para favorecer a la humanidad. Lamentablemente el modelo de crecimiento y desarrollo seguido hasta el presente ha generado efectos indeseables tales como concentración de la riqueza, deterioro ambiental, injusticia social e inequidad y pérdida de la diversidad cultural.
Debido a que este modelo está en crisis se hace necesario buscar un nuevo paradigma para el desarrollo que cubra retos importantes como superar la pobreza, lograr la equidad intergeneracional, transitar hacia una democracia participativa donde no se impongan ni los proyectos ni las soluciones, entre otros.
Es la búsqueda de este nuevo paradigma lo que hace que en la última mitad del siglo XX se inicie la preocupación por la sostenibilidad del desarrollo. Desde los planteamientos del Club de Roma, en 1968, hasta la aparición del término “desarrollo sustentable”, en 1984, en el informe dela Comisión Mundial de Ambiente y Desarrollo, convocada por la ONU, el interés por hermanar dos términos hasta ese momento distantes, ambiente y desarrollo, han ido en aumento.
El desarrollo sustentable involucra tres dimensiones: la sustenatbilidad ecológica, la económica y la social. Vistas a corto plazo estas tres dimensiones pueden entrar en conflicto. Es a largo plazo cuando se reconocerá su interdependencia y su relación se volverá más o menos complementaria.
La gerencia del desarrollo sustentable pasa por reconocer lo señalado anteriormente. Implica además cumplir con los compromisos adquiridos nacional e internacionalmente con respecto a esta nueva visión del desarrollo. En este sentidola Agenda21, documento aprobado enla Conferenciade las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, en 1992, es la respuesta de la comunidad internacional hacia la intensificación de los esfuerzos hechos para promover el desarrollo sustentable y ambientalmente racional en todos los países. En Venezuela, como en la mayoría de los países del mundo, las contradicciones de gestión aunadas a la falta de recursos económicos, técnicos, y en algunos casos, jurídicos, y la profundización de la pobreza y la inequidad social han hecho que su problemática ambiental sea compleja con las subsecuentes consecuencias en el ambiente y en la calidad de vida de las poblaciones humanas. Esta situación, aunada al desconocimiento dela Agenda21 por parte de las autoridades y de la ciudadanía en general, han hecho que la implementación del desarrollo sustentable se haya visto obstaculizada.
Sin embargo cada día se hace más latente la necesidad de tener un desarrollo donde lo económico, lo social y lo ambiental estén en equilibrio. Es hacia ese norte donde debemos ir y todos somos responsables de llegar.
Dra. Cecilia Gómez Miliani
Directora del Capítulo Barinas de VITALIS (cgomez@vitalis.net) y Profesora de la UNELLEZ