Este año las principales celebraciones del Día Mundial del Agua serán organizadas por la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) en nombre de ONU-Agua, en la sede de la UNU en Tokio, Japón.
Agua y energía: binomio indivisible
El agua y la energía están estrechamente interconectados y son interdependientes, ya que cualquier tipo de energía hoy en día requiere de recursos hídricos para su obtención y/o mantenimiento. Ejemplos cásicos son la hidroeléctrica, la térmica y la nuclear: todas ellas requieren del vital líquido para diferentes fases de su ciclo de vida.
Según la Agencia Internacional de la Energía, un aumento de 5% en el transporte por carretera en el mundo hacia el año 2030 podría aumentar la demanda de agua hasta en un 20% para agricultura, debido a la utilización (prevista) de biocombustibles. Además, la generación de este tipo de carburante se vincula al aumento de la contaminación del agua, por el uso de fertilizantes y productos químicos en la agricultura. Otros datos, además, señalan que el 8% de la energía generada en el planeta se utiliza para bombear, tratar y transportar el agua para el consumo humano.
Finalmente es interesante destacar las energías hidráulica y la geotérmica. Ambas involucran al agua y a la energía.
Algunos datos interesantes aportados por la ONU sobre el agua son:
Por Ing. Vladimir Valera (vvalera@vitalis.net). Director de Ecoeficiencia y Producción Limpia de VITALIS. Profesor de las Universidades Metropolitana y Simón Bolívar.
Son evidentes los beneficios ambientales y socioeconómicos que trae consigo el reciclaje de diferentes tipos de materiales, sin embargo pensar únicamente en él como estrategia para disminuir o evitar los impactos de la generación de residuos y desechos es un error total. La estrategia debe ser pensar primero en los mecanismos para reducir la generación de residuos y desechos, tanto a nivel de productor como a nivel de consumidor. Lamentablemente lo que observamos a diario son acciones tendentes únicamente al reciclaje, que como toda actividad humana, y dependiendo de las condiciones de cómo se realice, también puede tener sus impactos, como un mayor consumo energético, generación de otros contaminantes como dioxinas y furanos, o afectación de la salud de las personas ante la exposición a materiales peligrosos, solo por mencionar algunos efectos negativos.
Lo anterior es preocupante en un país como Venezuela, donde no existen políticas gubernamentales y metas claras a mediano y largo plazo, sobre la reducción de desechos y reciclaje de materiales, y donde las capacidades de las empresas que se dedican al reciclaje son bajas en comparación a la generación de desechos. Lo anterior ocasiona que muchos proyectos e iniciativas de reciclaje en el país no sean sustentables en el tiempo por falta de mercado. Esto nos debe hacer reflexionar sobre lo que debemos hacer y es pensar de manera integral, partiendo de la reducción de desechos, la recuperación de lo que irremediablemente se genere, su reuso o reciclaje.
Otra equivocación que generalmente se comete al hablar de reciclaje es pensar que todo lo que las personas realizan es reciclaje, y esto se debe aclarar. El reciclaje comprende procesos de transformación físicos y/o químicos de los materiales, que luego pueden dar origen, a través de otros procesos productivos, a bienes similares o distintos que los originales.
Es claro que para poder llegar al reciclaje, primero se debe pasar por los procesos de segregación, almacenamiento y recuperación de los residuos, actividades que realizan el común de las personas, pero que no necesariamente conduce a un reciclaje, ya que está la opción del reuso, es decir, utilizar nuevamente el residuo manteniendo su condiciones físicas originales, como por ejemplo, un envase de vidrio, o la recuperación de energía de los materiales a través de procesos como incineración, uso de biodigestores, entre otros.
Aún cuando en Venezuela no hay cifras oficiales sobre generación, composición y reciclaje de residuos y desechos, a pesar de unas cuantas iniciativas puntuales que se ha desarrollado de estimaciones de datos, no es temerario indicar en el país, siendo muy optimistas, se recupera, reusa o recicla menos de un 15% de los residuos que se generan a diario. Lo anterior nos sitúa en un contexto mucho más claro de la situación del reciclaje en Venezuela.
¿Qué necesitamos para mejorar el reciclaje o reuso de materiales en Venezuela?
Son muchos aspectos que estamos pendientes por resolver, sin embargo aquí se mencionan algunos pero sin intenciones de ser limitativos:
Twitter: @valeram
Más info sobre reciclaje en: www.vitalis.net
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