Por Martín Correa-Viana (*)
La concepción del uso racional de los recursos bióticos guarda paralelismo con el albor de nuestros antepasados. Sin los conocimientos y técnicas actuales, de manera quizás intuitiva, Homo sapiens, durante el Paleolítico, aplicó pautas para recolectar especies vegetales, aprovechar organismos animales y preservar los hábitats asociados.
En 262 aC Azoca en la India, promulgó un edicto para proteger los bosques y animales montaraces. A lo largo del siglo XVIII, los leñadores alemanes mantuvieron un balance “sustentable” entre la tala y el cuidado de los árboles.
Durante los años 80 del siglo pasado, se introdujeron los términos biodiversidad (Walter G. Rosen, 1986) y Desarrollo Sustentable (Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo, 1988), impulsando la internalización de una nueva visión para utilizar los recursos ambientales.
El concepto de biodiversidad cambió la perspectiva de valorar a los organismos vivos usando como criterio preferente su variedad. Se incorporó la variabilidad desde las variantes genéticas propias de la especie al conjunto de especies, géneros, familias y niveles taxonómicos superiores; para abarcar comunidades, ecosistemas, paisajes, componentes abióticos y las condiciones en las cuales viven los organismos.
El término Desarrollo Sustentable se propuso para disipar la ambigüedad entre desarrollo y crecimiento. Su objetivo es satisfacer las necesidades de la generación actual sin menoscabar el derecho de las futuras generaciones de acceder y utilizar los recursos para suplir sus propios requerimientos. Desde un enfoque bioecológico, la sustentabilidad se relaciona con la perennidad productiva de los sistemas biológicos, el funcionamiento de los ecosistemas, la continuidad espacial y temporal de los servicios que éstos prestan y el equilibrio dinámico entre las especies y los recursos de su entorno.
Nuestra subsistencia depende de la biodiversidad. En consecuencia, para diseñar un plan de desarrollo sustentable de la fauna silvestre se necesita información acerca de:
1. Amenazas,
2. Acciones para eliminar o minimizar esas amenazas,
3. Identificación y valoración del patrimonio zoocultural material e inmaterial y
4. Composición, estructura y función desde el nivel gen hasta el paisaje. Esto es: la heterósis, especies presentes, su riqueza y abundancia relativa, abundancia relativa de los ecosistemas, grado de conectividad y fragmentación de los hábitats, número de hábitats, ecología poblacional, polinización, ciclos de nutrimentos, perturbaciones naturales, entre otras.
En este sentido, un plan de desarrollo sustentable para la fauna silvestre contemplaría:
1. Análisis y redimensión de las políticas nacionales.
2. Revisión y adecuación de leyes para eliminar actividades ilegales y fiscalizar proyectos susceptibles de afectar negativamente a la fauna silvestre, regular la cacería consuntiva, ordenar la actividad cinegética y los zoocriaderos.
3. Elaboración y ejecución de planes estadales y municipales con participación de comunidades indígenas y locales.
4. Restauración y creación de áreas protegidas.
5. Establecimiento de centros de rescate y rehabilitación.
6. Fundación y fortalecimiento de estaciones biológicas y centros universitarios dedicados a la investigación.
7. Promulgación de normas para establecer y manejar reservas privadas de biodiversidad y estaciones biológicas en hatos y haciendas.
Resulta incuestionable que la humanidad tiene en la biodiversidad su tesoro más preciado y la fauna silvestre es uno de sus componentes inestimables.
En Vitalis hemos hecho un esfuerzo divulgativo para apoyar la conservación de especies de fauna silvestre con una campaña denominada “Tu Casa No es Su Casa” ¿Quieres saber de qué se trata? Escríbenos a info@vitalis.net.
También puedes revisar el artículo escrito por el Presidente de Vitalis sobre el comercio de fauna silvestre denominado “No seas cómplice de su extinción: Animales silvestres no son mascotas”
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*Biólogo, Master of Science y Doctor en Zoología Agrícola. Investigador del antiguo Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables (MARNR) en Venezuela, Profesor titular, docente e investigador de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora (UNELLEZ).
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En Venezuela habitan 7 especies de guacamayas siendo la Guacamaya Militar o Guacamaya Verde (Ara militaris) la especie venezolana en peligro de extinción. Esta guacamaya es conocida a lo largo de su distribución con los nombres Military Macaw, Blue – green (ingles), Guacamaya verde oscura (Colombia), Guacamayo militar (Ecuador), Maracan, Paraba militar (Bolivia).
Los representantes del genero Ara presentes en Venezuela son 05 especies, Guacamaya Azul y Amarilla (Ara ararauna), Guacamaya Bandera (Ara macao), Guacamaya Roja (Ara chloropterus), Guacamaya Maracaná (Ara severus) y la Guacamaya Militar (Ara militaris), (Hilty 2003).
La Guacamaya Militar se caracteriza por un tamaño de 70 a 85 cm, es grande y de coloración verde oscura, con una diadema escarlata en la frente, suele ser llamativa y conspicua, cara desnuda con finas listas de color pardas y rojas. Las alas presentan una coloración azul en los extremos, rabadilla, punta y borde de la cola azul, con parche rojo hacia la mitad de la cola.
El hábitat de esta especie son las selvas, bosques nublados, de galería y bosques secos tropicales desde el nivel del mar hasta los 2.400 msnm. Se pueden observan en solitario, por parejas o bandadas numerosas. Anidan en formaciones rocosas y árboles, también suelen usar nidos abandonados y su reproducción según la literatura indica que suele realizarla en el mes de febrero. Pueden vivir de 50 a 60 años en vida silvestre. Su importancia ecológica radica en que estas aves desempeñan un papel muy importante en la dinámica de dispersión de semillas en los bosques.
La distribución es discontinua, se encuentra desde el occidente de México y Guatemala. Nororiente de Colombia, Centroccidente de Venezuela, oriente de Ecuador, y el Norte de Perú; así como desde el norte de Bolivia hasta el Noroeste de Argentina. En Venezuela se encuentra limitada a puntuales localidades de la Cordillera de la Costa central y a la Sierra de Perijá en el estado Zulia. Recientemente en Abril y Mayo de 2016 se han realizado avistamiento de esta especie en el estado Lara, en bandadas de más de 26 individuos por parte del equipo de Patrimonio Turístico de la Corporación de Turismo del estado Lara (CORTULARA) en conjunto con el equipo de Vitalis Capitulo Lara.
A nivel mundial Ara militaris es catalogada como Vulnerable encontrándose incluida en el Apéndice I de la Convención sobre el comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres (CITES, 2016), en Venezuela ha sido declarada oficialmente Especie en Peligro de Extinción descripto en el Libro Rojo de la Fauna Venezolana, debido a la pérdida de hábitat y las capturas de individuos para el comercio ilegal de ejemplares que generan una rápida disminución de las poblaciones en vida silvestre.
(*) Jefe de Patrimonio Turístico de la Corporación de Turismo del estado Lara.
Instagram:@francisco.marinez
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Según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), ocho millones setecientos mil es el cálculo más reciente del número total de especies en la Tierra. De ellas, al menos 7.77 millones son animales.
En cuanto al número de animales que han sido descritos y catalogados, en el mundo existen al menos 65 mil especies de vertebrados, compuestos por alrededor de 32 mil especies de peces, 10 mil de aves, 5.5 mil de mamíferos, 9.8 mil de reptiles y 6.5 mil de anfibios. En cuanto a los invertebrados, existen al menos 1 millón de especies de insectos, más de 100 mil especies de arañas y escorpiones, 85 mil de moluscos, 47 mil de crustáceos, 2.2 de corales, y más de 69 mil de otros grupos.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, existen más de 40 especies de animales domésticos, cuyo impacto es sustancial, pues contribuyen directa e indirectamente en 30 a 40% de la producción agrícola y alimentaria mundial.
En materia de Perros y Gatos, es difícil saber con exactitud cuántas razas existen actualmente. La FCI (Fédération Cynologique Internationale) reconoce varios centenares de razas caninas, aunque entre las diversas federaciones han sido reconocidas alrededor de 700 aproximadamente. En cuanto a los gatos, en la actualidad existen alrededor de 100 razas oficialmente reconocidas por las distintas federaciones internacionales, todas con su propia morfología, a menudo marcada por las condiciones climáticas de sus lugares de origen.
Desde VITALIS en Venezuela y ONGVitalis Latam en México, felicitamos a todos los ecologistas en su día, e instamos a la ciudadanía a cuidar y valorar la fauna, recordando que los animales silvestres no son mascotas y hay que dejarlos vivir en libertad.
]]>Las áreas de mayor concentración de aves siguen siendo los trópicos, en particular aquellas con altos niveles de precipitación. Las menos abundantes, por lo general, son las regiones templadas o polares, o muy secas. Por su parte, las islas oceánicas o cordilleras individuales, a menudo tienen una alta proporción de especies únicas o endémicas, es decir, que sólo subsisten mundialmente en esos lugares.
En la última evaluación de la Lista Roja de la Unión Mundial para la Naturaleza, del total de especies de avifauna, 1.313 están consideradas en peligro de extinción (es decir, en las categorías de en peligro crítico, en peligro o Vulnerable), lo cual representa alrededor de 13% del total; 880 especies son consideradas casi amenazadas y cuatro han sido decretadas extintas en estado silvestre, dando un total de 2.193 especies que requieren urgentes acciones para garantizar su conservación.
El top ten de países megadiversos en aves lo ocupan, de mayor a menor, Colombia, Perú, Brasil, Indonesia, Ecuador, Bolivia, Venezuela, China, India y la República del Congo.
Entre las curiosidades de este grupo de vertebrados se encuentran:
Fuente: http://datanatura.blogspot.com
]]>Desde el punto de vista técnico, se entiende por animales a los organismos pluricelulares, eucariotas, heterótrofos y tisulares, caracterizados por su capacidad de movimiento, la ausencia de clorofila y su desarrollo embrionario, entre otros aspectos.
Existen al menos 65 mil especies de vertebrados, compuestos por alrededor de 32 mil especies de peces, 10 mil de aves, 5.5 mil de mamíferos, 9.8 mil de reptiles y 6.5 mil de anfibios. En cuanto a los invertebrados, existen al menos 1 millón de especies de insectos, más de 100 mil especies de arañas y escorpiones, 85 mil de moluscos, 47 mil de crustáceos, 2.2 de corales, y más de 69 mil de otros grupos.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, existen más de 40 especies de animales domésticos, cuyo impacto es sustancial, pues contribuyen directa e indirectamente en 30 a 40% de la producción agrícola y alimentaria mundial.
En materia de Perros y Gatos, es difícil saber con exactitud cuantas razas existen actualmente. La FCI (Fédération Cynologique Internationale) reconoce varios centenares de razas caninas, aunque entre las diversas federaciones han sido reconocidas alrededor de 700 aproximadamente. En cuanto a los gatos, en la actualidad existen alrededor de 100 razas oficialmente reconocidas por las distintas federaciones internacionales, todas con su propia morfología, a menudo marcada por las condiciones climáticas de sus lugares de origen.
Venezuela cuenta con tres leyes que protegen nuestra Fauna, la de Fauna Silvestre, la Fauna Doméstica y la Biodiversidad, además de diversas normas específicar de carácter sub-legal, disponibles aquí.
Más información sobre la naturaleza en números, aquí.
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Reiterando lo lamentable del hecho, VITALIS reconoce el trabajo emprendido por las autoridades policiales y científicas, que luego de sus averiguaciones llegaron al resultado divulgado en los medios de comunicación social.
Sea una “automutilación” o que el animal se mutiló las patas en forma accidental, preocupa el supuesto estado previo del felino que aparentemente ya tenía heridas y había perdido un diente en la acción de mutilarse, tal y como lo evidenciaron las experticias veterinarias.
Este hecho, evitable cuando los animales se encuentran bien atendidos y cuidados, pudiera reflejar un manejo deficiente del ejemplar y un limitado control clínico y sanitario de la especie, como se realiza en otros zoológicos de Venezuela y el mundo, cuyas condiciones garantizan el bienestar de sus colecciones.
Los Zoológicos son para colaborar directamente con la conservación de los animales silvestres, facilitar sus condiciones para promover su reproducción, así como proveer oportunidades para la educación ambiental y la investigación especializada.
Cuando un animal enfrenta una zoocosis, sus síntomas suelen ser evidentes para sus cuidadores y responsables, como golpear y morder los barrotes y rejas de su jaula, pasear continuamente de un lado a otro de su confinamiento, ingerir sus propios excrementos o secreciones, entre otros.
Para ello existen medios y técnicas como el enriquecimiento ambiental de las exhibiciones que provee las condiciones y requerimientos mínimos para garantizar el bienestar de los ejemplares, y el cumplimiento de los objetivos científicos y educativos.
La Fundación de Parques Zoológicos, Acuarios y Afines adscrita al Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, está llamada a ejercer un mayor control en los inventarios faunísticos de estas instalaciones, a fin de reconocer aquellas que cumplen cabalmente con sus nobles objetivos de conservación, o prestar el apoyo a aquellos establecimientos que requieren fortalecer su manejo.
No importa el tamaño de la colección, o si la infraestructura del zoológico es moderna, pero sí el equipo humano interdisciplinario que sustente el desarrollo de sus principales actividades, la inversión que garantice el debido control clínico y sanitario, y el equipamiento e infraestructura básica para su apropiada gestión.
Venezuela cuenta con un ordenamiento legal específico para el manejo y funcionamiento de los zoológicos, además de un excelente capital humano y técnico para lograr más y mejores resultados.
El llamado es a la reflexión sobre el estado de algunos zoológicos del país, y al reconocimiento de su función en la conservación ex situ de especies emblemáticas de nuestra biodiversidad. Felipe es y será siempre un emblema de la importancia que merece el buen manejo de los animales silvestres fuera de su hábitat.
]]>(Especial de UICN / VITALIS, Jeju – Corea del Sur, 11/sept/2012)
Más de 8.000 científicos de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN identificaron los 100 animales, plantas y hongos más amenazados del planeta. Sin embargo, los conservacionistas temen que se deje morir a estas especies puesto que ninguna de ellas ofrece “beneficios evidentes a los seres humanos”. Tal afirmación fue realizada por Johnathan Baillie, Director de la Sociedad Zoológica de Londres, al presentar una nueva publicación de esta agrupación profesional y de la Unión Internacional para la Conservación, en el marco del V Congreso Mundial de la Conservación que se realiza en Jeju, Corea del Sur.
Para Ellen Butcher, coautora de este informe, “todas las especies enumeradas son únicas e irremplazables, y si desaparecen, no existe cantidad de dinero que las pueda recuperar”.
El informe titulado Priceless or Worthless? (¿Sin valor o de un valor incalculable?) (disponible aquí) tiene como objetivo impulsar la conservación de una importante lista de especies que aún requieren no sólo de más atención científica, sino de inversiones y programas de manejo para ser mejor conocidas y valoradas, considera Diego Díaz Martín, Presidente de la ONG VITALIS, presente en la conferencia, y quien es Jefe de Estudios Ambientales de la UNIMET. “De no recibir la atención requerida, pudieran estar destinados a desaparecer para siempre del planeta”, sentenció.
Entre los ejemplares incluidos en esta lista se incluye al perezoso pigmeo (Bradypus pygmaeus) de Panamá, el saola (Pseudoryx nghetinhensis) uno de los mamíferos más amenazados del sudeste asiático, un hongo en forma de costra ampollada de los sauces (Cryptomyces maximus) del reino Unido y la tarántula metálica (Poecilotheria metallica) de Sri Lanka y la India.
“Todas las especies tienen un valor para la naturaleza y, en consecuencia, para los seres humanos”, afirma el Dr. Simon Stuart, Presidente de la Comisión para la Supervivencia de las Especies de la UICN. “Aunque el valor de algunas especies pueda no parecer obvio a primera vista, de hecho todas las especies contribuyen a su manera al funcionamiento saludable del planeta”.
Los primeros diez (10) lugares de la lista lo ocupan:
Fotografía: Tarántula metálica, by Krehenwinkel 2004.
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Por Dr. Diego Díaz Martín / @DDiazMartin
Algunas regiones de América Latina se están convirtiendo en auténticos centros de expendio de animales silvestres, donde por sumas exorbitantes, se puede adquirir desde una ave multicolor, hasta una pereza o un araguato. El problema es tan grave, que semanalmente las autoridades reciben decenas de denuncias, y las clínicas veterinarias se llenan de pacientes enfermos, deshidratados y politraumatizados, compitiendo con los tradicionales perros y gatos en las consultas.
Niños y jóvenes son los más comunes en el ejercicio ilegal de esta actividad, que a escondidas o frente a las autoridades, pueden acabar con decenas de aves, mamíferos y reptiles en menos de un mes.
Lo que desconocen los compradores de estas mascotas, es que además que pueden ser penalizados, con su compra están acelerando la muerte del animal.
María José es un claro ejemplo de ello. Hace un mes compró una pereza bebé en la carretera del Parque Nacional Guatopo en Venezuela. Desde entonces ha tenido que pagar tres veces lo que pagó en tratamientos veterinarios y medicinas, pues el animal vive estresado y deshidratado, y muy probablemente morirá dentro de poco. Después de todo, las perezas se alimentan únicamente de las hojas de un árbol llamado Yagrumo, existentes en algunas selvas nubladas. Pese a su dedicación, acá no hay cariño y empeño que valga. Los animales silvestres pertenecen a las zonas naturales, y no a los cuartos de concreto, ladrillo y zinc que les brindamos como hogar.
Pocas personas saben, por ejemplo, que para obtener un bebé de pereza o araguato, los saqueadores (pues no hay otra forma de definirlos) deben golpear con un palo a la mamá, por lo que en muchos de los casos ésta invariablemente muere.
Y es que la inmensa mayoría de los animales silvestres no son buenas mascotas. Recordemos que ellos están habituados a su medio natural, donde encuentran todos los requerimientos para crecer, desarrollarse y reproducirse. A fin de cuentas, un tigre siempre será un tigre, y una culebra, una culebra, por más comida casero que utilicemos para alimentarlos.
Pese a todo ello, a veces es posible observar en las carreteras nacionales próximas a áreas protegidas como decenas de comerciantes ilegales, venden con éxito miles de animales al año.
Culebras y hasta varias especies de arañas también han comenzado a estar en los gustos de los adolescentes, quienes quizás sin saberlo, están convirtiéndose en cómplices silentes de nuestra incapacidad para convivir con el resto de los seres vivos, arriesgando con sus actos nuestra vida y la del animal. Muchos de estos animales no pueden ser domesticados, y el ambiente urbano les puede resultar hostil.
El problema es tan grave que el comercio de la vida silvestre se ha convertido en la tercera opción comercial más diseminada en el mundo, detrás del de las drogas y las armas, movilizando más de cuatro mil millones de dólares al año.
Lo triste de la historia es que por buscar compañía o darnos un gusto, acabemos poco a poco con una especie que logra subsistir en la naturaleza con dificultad, disminuyendo en su población por las insistentes incursiones de los cazadores de oficio, que se hacen los desentendidos frente a lo estipulado en la normatividad vigente.
Quiénes compran
El mercado es amplio, pero existe una importante demanda del extranjero, principalmente de Estados Unidos, Europa y algunos países del Asia, quienes pagan altas sumas por tener desde una mariposa única y en situación de peligro hasta un mono capuchino, comercio que no solo incluye a los animales vivos, sino sus productos, de los cuales se elaboran decenas de medicinas, muchas de las cuales, no han sido acreditadas por la ciencia, pues sus poderes médicos son más producto de la ficción que de la realidad.
En el mundo, el comercio afecta a más de 700 especies en peligro de extinción (a punto de desaparecer) y 26.300 especies amenazadas. Sólo para dar un ejemplo, anualmente se comercializan ilegalmente más de 50.000 primates, 140.000 colmillos de elefante, 5 millones de aves, 10 millones de pieles de reptiles, 15 millones de pieles de mamíferos, 9 millones de orquídeas, 7 millones de cactus y nada menos que 135 millones de peces tropicales.
Lo que el público desconoce es que más de la mitad de los animales traficados mueren en la vía de comercio, cifra que se supera enormemente dependiendo de la especie, llegando hasta el alarmante índice de mortalidad de 85%.
La labor de las autoridades en el control de esta actividad, aunque muy limitada, nunca será suficiente si la demanda continúa. Sólo individuos informados y responsables podrían acabar con esta clientela silvestre, que poco a poco, queriendo o sin querer, han contribuido a saquear nuestros invalorables tesoros.
Lo mejor sigue siendo no comprarlos. Pero si lo hace, asegúrese de adquirir una mascota en los sitios debidamente autorizados para tal fin y denuncie a los infractores. Prefiera siempre un animal doméstico, y de ser posible, adóptelo.
Tu casa no es su casa
Desde el año 2004, Vitalis emprendió la campaña Tu Casa no es Su Casa, dirigida a resaltar que los animales silvestres no son mascotas y por lo tanto es preferible dejarlos vivir en libertad.
Desde entonces mucho se ha avanzado en el control de esta lamentable práctica que ha impactado en nuevas y mejores legislaciones, y sobre todo, la sensibilización de muchos ciudanos a lo largo de América Latina, llegando inclusive a ser reconocida con el premio Latinoamérica Verde.
Dónde acudir por ayuda
En cada país existe una autoridad nacional del ambiente. Contácteles vía telefónica, email o a través de las redes sociales, y formule su denuncia. De no recibir respuesta, copie su denuncia a comunicadores e influencerw.
Mientras más seamos los que protestemos esta lamentable práctica, mejor.
(*) Biólogo, Maestro en Gerencia Ambiental y Doctor en Ingeniería Ambiental. Académico universitario de la Universidad Metropolitana (México), Tecnológico de Monterrey (México) y de la Red de Universidades Anahuac (Ciudad de México y Cancún).
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